miércoles, 24 de junio de 2009

Ahora sí: Los mundos de Coraline

Ya no lo recordaba, pero ni de lejos. Ya sabes:
Haces cola, pagas las entradas, te quejas del dolor de hígado de soltar tanta guita por un ratillo de ná. Subes al piso de arriba, das las entradas y te paseas un rato para ver los carteles de futuros estrenos.
Te cagas en tó, porque no te pegan ni de coña las caras para los personajes de "Corazón de tinta", te ríes al ver que en "Luna Nueva" Bella abraza a Jacob y no a Edward, y te das cuenta de que se nota el fin de la huelga de guionistas, aunque sólo sea para vender ensaladas de tiros y (casi siempre malas) adaptaciones literarias.
Te dan unas gafas armatoste y te sientas para ver la peli.
Recuerdo aquellas gafas 3D de los 80, que eran dos trozos de papel de celofán de colores y que no servían para ná. Después sí que vi un trozo de Harry Potter y La Orden del Fénix en el nuevo 3D y me pareció satisfactorio.


Pero esto es otra cosa. Realmente las cosas sucenden a tu alrededor, y hay una sensación de porfundidad clarísima.
Al margen de todo, Coraline ha resultado aún mejor de lo que esperaba. La banda sonora es sublime, como prometía. Y la historia ya la conocía, pero el enfoque, como siempre, es personal y diferente, y me parece muy adecuado.
No estaba muy segura de la estética, pero al final la personalidad de los personajes se mimetiza con el entorno, de tal forma que ves que no podrían haberlo hecho de otra manera.
Hasta el gato, cuyo aspecto de primeras (ya en el trailer) no me llenaba, se mejora muchísimo con la voz.
Así que... si no habéis ido, ya estáis corriendo a verla.

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