domingo, 26 de julio de 2009

Luna de miel en cinco partes: I

Amó y yo tenemos la suerte de poder disfrutar de no una, sino cinco maneras diferentes de viajar, conocer, relajarse y escaparse para celebrar lo que no dejaba de ser la firma de un contrato.
Este fin de semana ha sido la primera: una escapada romántica a un lugar zen.
Una habitación preciosa, con decoración sencilla y moderna, todo lleno de espacios relajantes, al estilo feng-shui.
Por la tarde, un circuito termal con jacuzzi, microburbujas, cascadas, circuito a contracorriente, sauna seca, mixta y de vapor, piscinas de contraste, duchas tropicales y de esencias y sala de relax.


Por la noche, cena menú especial: ensalada con salmón en dos cocciones, crema de verduras con su guarnición, solomillo de cerdo ibérico con diabla de almendras y cabrales, y brownie con sopa de chocolate blanco y helado.
Antes de abandonar la habitación, el desayuno con buffet libre.
Amó y yo hemos llegado a casa levitando. Desde luego, sus compis no podían habernos hecho mejor regalo.
Nosotros lo recomendamos a cualquiera. Con mi política de no hacer publicidad (si algún día hay compensación económica, quizás me lo piense) no voy a deciros nombres, ni ubicación. Pero si sois listos, hoteles zen tampoco hay tantos.

Ooooooommmmmmmmmmm

2 VALIENTES:

Euterpe dijo...

vale, vale! este post lo dice todo!
pues mi enhorabuena brujita!!!
la luna de miel suele ser lo mejor de la boda! jajaja

Que usté disfrute de unas buenas vacaciones en buena compañía ;)

besitoss

Áncora dijo...

Gracias :D