jueves, 11 de febrero de 2010

Luna de miel en cinco partes: y cinco


Hace ya casi dos meses, pero me he ido resistiendo a escribir esta entrada. He ido retrasándola, buscándome excusas, dejándolo a atrás.

Es cierto que lo he hecho con muchas cosas, que hay mucho que he dejado abandonado, incluso mi propio blog. A veces la vida te va enredando así.
Pero lo cierto es que en esto hay algo más. Me cuesta, porque es el último paso para reconocer que se ha acabado. Que ya no hay más lunas de miel, que he dejado de ser "la novia" y ahora simplemente soy una mujer casada más. (Tacha eso: soy una mujer más. O mejor, una persona más).
Ya no está reciente, ya no me quedan regalos por abrir, ni gente a la que contárselo. Cada vez menos gente me pregunta cómo va mi vida de casada y cada vez, por tanto, menos se sorprenden de mi respuesta "igual que la de soltera". Porque mi vida podrá haber cambiado un poco, pero no por este trámite. Y desde luego no me siento cambiada yo.
Y claro, ahora llega esa fase en la que cada vez más te preguntar por el niño, y la sonrisa la intentas mantener, pero a veces te dan ganas de partirte el culo de risa, o de no contestar.
Ains, hay cosas con las que no se juega... aún.
Y sí, lo reconozco, se ha acabado. Atrás se han quedado Rumanía, el hotel zen, la Montaña Mágica y el Palacio con Spa.
Y como último recuerdo tengo el agua termal saliendo de las rocas, el sueño en una cama bajo un arco de piedra, los desayunos con pan de hogaza, el desfiladero, la iglesia del siglo XI, el cerrado Museo de La Brujería y el Mirador de los Picos de Europa.
Y sobre todo, el cariño de la gente que me ha llevado de viaje en cinco ocasiones disntintas, todas irrepetibles.
Ya está, ya se acabó. Ya puedo volver a mi vida... ¿normal?

Fotico prestada de http://elnirvana.wordpress.com/

2 VALIENTES:

u2astur dijo...

ya era hora de tener una nueva entrada en tu blog.Empezaba a albergar temores de abandono total.Yo por mi parte os sigo viendo igual que siempre, y no veo distinción alguna mas que vuestro nuevo estado civil,del mismo modo que supondria si os cambiarais de numero de dni.Solo os deseo la mayor felicidad del mundo y que nada os separe en vuestro camino a lo largo de esta preciosa y complicada andadura que es la vida.Me alegra seguir siendo un espectador de lujo de vuestro paseo.un sincero y tierno abrazo

Áncora dijo...

Nooo, abandonar no, pero es que en los momentos que pueda tener tiempo de sentarme aquí a escribir, suele darme uuuuuna peeeeereza...
Un abrazo enorme para tí tambien, porque en esta preciosa y complicada andadura que es la vida llevas muchos años siendo un buen compañero de viaje para nosotros.
Y, ya sabes, esto es como la patata caliente... "¿ Y tú cuándo????"
Jjjjjjjjjjjjjjjjj