jueves, 11 de marzo de 2010

Cría fama...

Ya, ya sé que no parece muy propio de mí, pero voy a hablar de un tema absolutamente snob y refashion: de la alfombra roja de los Oscars.
Sí, voy a hablar del look de Penélope Cruz, y de todo lo que los periodistas (lameculos) han dicho sobre él. Aquí me tenéis, Ancora blogger de moda. Que ya me veo en Cibeles con un pase y un portátil hablando de lo último y lo más.
Pero tened paciencia, igual no he caído tan bajo.
A ver, la cosa es la de siempre, después de que los de la Academia del otro lado del charco se den palmaditas unos a otros en la espalda y den s
us estatuillas comerciales y cantadas de antemano, la gente al final lo que más comenta son los modelitos.
Bueno, el mundo es como es. Y tal.
Y van a los programas supuestos expertos en moda y glamour (más bien e
n petardeo y peloteo) a comentar qué vestiditos de qué marcas y qué colores llevaba cada figurín. De los hombres se habla poco, y de ellas se hacen rankins. Y claro, aquí en España se elogia a Penélope Cruz.
A ver, que vale. Que es el producto nacional que hemos exportado y hay que hacer patria, y que ya que se sabía que el Oscar no se lo iban a dar (h
ubiera sido pa matarlos, por otra parte) pues hay que hablar de ella en algún otro sentido. Y lo que queda son los trapos.


Y oyes cosas como que si un color maravilloso, que si estaba guapísima, que si qué elgancia, que-si, que-si, que-si...
Si en vez de ser
Pé en los Os (digo yo que se acortarán así, ¿no?) fuera una foto mía en una boda y se la pasaran a cualquier periodista, dirían la verdad: que el color es bonito, pero el vestido le hace ancha, y más bajita de lo que es, que tiene un escote más bien raro y tanto pliegue lo hace hortera, que el recogido estaba mal hecho, sin pulir, como el que se hace cualquiera para estar en casa y que la niña no iba vestida por su peor enemigo, pero casi.
A ver, que yo con el talento de esta mujer no me meto, y aunque no me parezca el colmo de la belleza, la he visto brillante en más de un momento. Pero de ahí a que sea perfecta, le quede todo bien y mee colonia... pos no.
Pero claro, se me olvida que vivimos en un país de paletos y lameculos y que una se gana la categoría no por su trabajo sino por a quién supuestamente se haya tirado (y sí, hablo de Tom Cruise).
Oye, pues nada. Intentaré lanzar a Amó al estrellato para que todo el mundo me vea guapa en chandal de táctel y tacones o con la bata de guatiné.
Cosas más raras habrán pasado...


Fotico prestada de
http://www.diariofemenino.com/images/articulos/0000/962/3.jpg

2 VALIENTES:

u2astur dijo...

sin ir mas lejos fue la prensa de este país la que dió la tabarra y la murga concediendo mas oportunidades a Nine de las que realmente tenía en los Oscar,solo porque trabajaba la Pe,cuando ya se sabía que la peliculilla estaba dandonse batacazos tanto en taquilla como en certámenes por todo el mundo.

Áncora dijo...

Desde luego, eso es mucho más grave que el tema del look. Pero el efecto es el mismo: nos enorgullecemos de más y queremos sobre-explotar determinados "productos" nacionales y nos olvidamos de la mayoría de lo que tenemos a la hora de la verdad... así de patética es nuestra prensa