viernes, 28 de mayo de 2010

Invasión

Hay un nuevo habitante en la casa. Es pequeño y tierno y guapísimo.
Al principio ha sido una preocupación constante, ahora es sobre todo una compañía.
Se esconde en cualquier parte, juega con cualquier cosa, busca cualquier momento para subírsete encima y reclamar atención.
Se deja cuidar con paciencia, se deja estrujar con resignación y te mira con esa cara de serenidad y sabiduría que sólo tienen los felinos, aunque tengan dos meses.
Se limpia con esa calma adorable, y aprende rápidamente lo que está bien y lo que no. Es increíble la fuente de alegría, de cariño, de vida que puede ser una mascota en una casa.
Ya lo decía Tanya Huff

Porque no hay nada como un gato

2 VALIENTES:

Raquel dijo...

Pon alguna foto del nuevo inquilino

Arkangel dijo...

Que bonito! Me encantan los felinos.
Yo tambien tuve un gato y son una pasada, superlistos y muy cariñosos cuando quieren jeje