sábado, 28 de agosto de 2010

Origen

Anoche Amó y yo fuimos al cine a ver lo que deberíamos haber escogido en un principio. Tengo que decir que hemos salido conmocionados, más aún que emocionados.
El guión es fresco, es original, es trepidante, tiene acción, te pega a la butaca y te hace en la misma medida, pensar, suspirar, aliviarte e incluso de alguna manera sufrir.
Es una película que se vive más que se ve y que pona a cada una de tus neuronas a bailar la polka.
Visualmente es impresionante y la banda sonora, por fin, ha conseguido que Hans Zimmer se reinvente a sí mismo.

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El elenco es de lo más elegante. DiCaprio, para mí gusto, está inmenso, aunque lo eclipsa (quién lo iba a decir) Joseph Gordon-Levitt, que aparece hecho todo un caballero y que tiene un estilo que jamás le habría adjudicado (y que, totalmente off-topic y en un shortcut fugaz, cada día se parece más a Heath-cliff Ledger, su compañero de reparto en 1o Razones para odiarte). Además están Ken Watanabe, los dos bellezones, cada una a su manera, de Marion Cotillard y Ellen Page, un Tom Hardy con un papel de lo más solvente (rizando el shortcut, este hombre hizo de Heathcliff en una versión de Cumbres Borrascosas en 2009) y la aparición de Michael Cane, que siempre le da solera a cualquier peli.
Y, como colofón, tiene un final que... bueno, mejor no digo nada. Pero es increíble lo que se puede llegar a hacer con un simple plano.
Es lo mejor que he visto en mucho, mucho, mucho tiempo. Y... poco más que decir. Simplemente, hay que ir a verla.

2 VALIENTES:

Raquel dijo...

Valías para crítica de cine!! Muy acertado el comentado!! Qué plano!!!

Besos!!

Áncora dijo...

jajajjaa
Gracias, gracias
Pue soye... igual es una buena salida profesional...