lunes, 8 de noviembre de 2010

Tango maldito

Ya está comprobado: algo hay. Llevamos tiempo con la hipótesis, y este finde ha quedado clarísimo. El tango tiene un componente esotérico importante.
Siempre nos pasa lo mismo: el primer tango de la noche es un horror. Va con traspiés, no se coge el ritmo, los ochos salen revirados, los giros se atragantan y es imposible cuadrar el final.
Al principio, Amó y yo pensamos que era cosa nuestra, de falta de compenetración matrimonial, pero con S. a él también le pasa. Y a mí me pasa también con otras parejas de baile.
El Sábado tuvimos cena bailonga y... de nuevo, pasó. No sólo a nosotros, a todo el mundo. El comentario fue: "Ese primer tango ..." 
Por suerte, tras unos cuantos bailes latinos y americanos y tras adentrarnos por primera vez en el mundo de la milonga (¡Pues sí, qué milonga!) el último tango salió, al menos, tirando a aceptable.
Ahora la pregunta, es ¿qué remedio argentino hay para no caer en El Tango de La Muerte?

2 VALIENTES:

u2astur dijo...

yo mas que esotérico,diría empírico,como casi todo en esta vida.

Áncora dijo...

Cierto, el baile es de lo más empírico.
Es todo práctica, técnica... y agujetas!!!

Bs