miércoles, 28 de julio de 2010

Eclipse (o Postcúspulo)

El otro día, despues de tantos meses sin pisar una sala, Amó y yo nos fuimos a ver Eclipse. Salimos los dos con un ánimo bastante diferente. Las únicas chicas que compartían la sala con nosotros se reían de la cara que se nos había quedado.
Amó no ha leído los libros (ni lo hará, ni gana que tiene) y está gratamente sorprendido. Quizás Luna Nueva (o Cúspulo) le resultara un poco más aburrida, pero en general se esperaba una bazofia taaaan grande que las pelis le estan motivando.
Yo sí me he leído los libros. En concreto, Eclipse lo devoré. Fue justo cuando me mudé a mi casa, recuerdo que pillé una gripe Navideña y me lo acabé antes de que se me fuera la fiebre. Para mí es el mejor libro de la saga. Con acción, con movimiento, con triángulo amoroso. Yo lo hubiera dejado ahí.

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Con la peli me ha pasado un poco como con Harry Potter 6. Que no entiendo como con una materia prima emocionante hagan un producto tan soso.
La acción en Eclipse es tan breve que si estornudas ya te la has perdido. El resumen de la historia no es malo, pero lo mejor se lo dejan en el tintero. Y me parece una cagada monumental. (Por no hablar de las penosas lentillas de colores radioactivos).
Lo peor de todo es que me huelo que es todo un poco cosa de la censura de Hollywood que pretende proteger las pobres e inocentes almas de los adolescentes. Como si el resto de su valores realmiente valiese algo, cínicos de mierda.
Vale que la historia de la Meyer es un poco mojigata, fruto de sus mormonas alteradas (Amó dixit) pero amojigatarlo más y quitarle la buena parte de las peleas me parece de gilis.
Al final va a ser verdad que están descafeinando a los vampiros más descafeinados. Manda webs.

lunes, 26 de julio de 2010

Sudoku Master

Desde que estoy, por decirlo políticamente correcto "más desocupada" he podido dedicarle más tiempo a uno de mis vicios confesables: mi Nintendo DS.
Ayer por la noche me acabé el Sudoku Master. 400 sudokus de tres dificultades distintas. Al terminar, la maquinita te hace un cómputo del tiempo que has invertido.
Me he pasado, desde mayo a aquí, 75 horas y casi 20 minutos haciendo sudokus.
Espero que al menos haya servido de verdad para poner en forma mis neuronas. Porque si no, son tres días perdidos entre celdas, filas y columnas. Y lo peor de todo es que seguro que estos días lo voy a echar de menos


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viernes, 23 de julio de 2010

Bodas de papel

Hoy hace un año, y no nos lo creemos.
Hace un año que estábamos estrenando anillos, tras firmar un extraño papel. Hace un año que nos cambiamos el adjetivo y que marcamos una casilla diferente cuando hay que rellenar los datos personales.
Ha sido un año feliz. A pesar de todas las pérdidas, de la salud extraña y de que el último trimestre de mi vida haya sido sustituído por un capítulo de House.
Hemos sobrevivido a nuestras bodas de papel, e incluso las hemos ido a celebrar, como nunca lo habíamos hecho.
Dentro de un año, tocan las de algodón. No sé cómo estarán las cosas por esas latitudes, como sea un año tan movido como éste.
Ahora eso sí, una cosa la tengo clara: con semejante nombre, a Amó no le voy a poder regalar otra cosa que unos calzoncillos de corazones. ¿O no?

martes, 20 de julio de 2010

lunes, 12 de julio de 2010

Nobleza obliga

No me gusta el futbol. Sé de lo que hablo: lo he intentado. He vistos partidos a pie de campo, con una de las mejores aficiones del mundo. Entiendo lo que es un fuera de juego, un corner y un penalty y sé lo bien que huele el cesped antes de entrar a jugar. Y no me gusta.
Pero anoche estuve pegada a la pantalla durante más de dos horas y me han conseguido emocionar. He sufrido, me he quejado, me he alegrado y he compartido el sentimiento nacional.
Gracias, equipo.

martes, 6 de julio de 2010

Yo tampoco y no quiero serlo

Me encanta el circo que han montado los de Antena 3 con No soy como tú.
Aprovechando la Crepusculitis que estamos sufriendo, quisieron llenarse los bolsillos con una serie adolescente de vampiros, y con un marketing de lo más chafardero lo anunciaban a la par que las pelis de la saga de la Meyer. Emitieron un primer capítulo (amenzaban con dos) en el que no se explicaba una trama forzada, con una historia de amor instantánea y poco creíble y unos actores adolescentes de malos a peores. Hasta ahí más o menos bien; al fin y al cabo, fórmulas peores han tenido éxito, ¿no?
Pero, claro, llegan las audiencias y no son las esperadas.Y a la semana siguiente, porqueyolovalgo, el mismo día que los que sí vieron el tostón (un milloncejo de personas, ná de ná) esperaban ver la segunda parte se encuentran con el patético de Collin Farrel haciendo de Alejandro. Y, oye, pues hubo protestas.Al final, la semana siguiente, después de Crepúsculo (o lo que es lo mismo, a horas ya poco decentes) emitieron el segundo capítulo. Y ahí es donde yo ya me partía el pecho.

Para mí es un producto malo, con unos protagonistas que no saben más que susurrar y poner caretos, con unos personajes planos y unas situaciones más bien bobaliconas. Pero lo mejor de todo es que lo han dejado abierto cortado. Sí, que la historia no es que se quedara coja, es que la dejaron sin pierna, porque pretendían luego alargarla y tenernos todo el año pendientes de los amores de La-cara-rara con El-hijo-de-Coronado.
Que luego tendrán suerte, y venderán su maravillosa creación a otros países que también picarán. Igual con un buen doblaje o unos subtítulos hasta gana un poco.
Pero, a lo que voy, es a esta manía nuestra tan española de hacer las cosas sin saber, sin pensar, al tuntún, con el calorcillo de la moda, pensando que todo cuela. Que como han triunfado unos colmillos lo van a hacer cualquiera, y que un público joven pide poco.
Y yo estoy harta de decirlo: que son adolescentes, pero no gilipollas.
Y que los que somos amantes de los vampiros, somos amantes de los colmillos, la sangre y la noche, pero no de la bazofia. Leches.

lunes, 5 de julio de 2010

No hay dos sin tres

Esta es Iris. Como siempre sus piernas han sido modificadas y su cola esculpida. El bikini es cosido cuenta a cuenta. También ha recibido un poco de maquillaje extra, aunque conserva por debajo su pintura original. Y el peque de la casa se ha enamorado, claro. A ver cómo lo lleva ahora que Iris se va a vivir con su propietaria, una pequeñuela a la que (¿adivináis?) le encanta el rosa.

viernes, 2 de julio de 2010

Eres un H.P.

¿Soy la única con los pelos de punta?