viernes, 24 de septiembre de 2010

Un pasito p'alante, María, dos pasitos p'atrás


Estaba yo toda contenta. Rebosante. Feliz. Pensando que las cosas por fin cambian, que hay gente que paso a paso intenta que las cosas vayan mejor. 
La noticia apareció en la televisión, en la prensa escrita y online. Duyos invitó a mujeres maduras y no profesionales a desfilar con sus trajes. Olé, olé y olé.

Sí a la pluralidad, al respeto por los miles de tipo de mujeres, al romper los clichés, a aceptar la realidad en las pasarelas. 

Qué poquito me ha durado. Resulta que en Italia han rechazada una colección de tallas grandes y hoy me entero de que consideran a Carla Trujillo, (una nena preciosa de 17 añiitos de talla 40) una modelo de tallas grandes.

Adiós a la pluralidad, al respeto por los miles de tipo de mujeres, al romper los clichés, a aceptar la realidad en las pasarelas. Atomarpolculo

Todo porque un capullo sin escrúpulos quiere vender más ropa y prefiere que la lleve un perchero infraalimentado para que la gente mire la tela y no a la persona. Y mientras, como cantan las estadísticas, un 40 % de este país no encuentra su talla por ningún lado. 
Así no avanzamos. La madre que los parió

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Gracias a N. por mandarme la foto por mail

miércoles, 22 de septiembre de 2010

After Dark


Tener demasiadas expectativas, en general, no suele ser bueno. Pasa continuamente, te haces una idea magnificada dentro de la cabeza y luego lo que ven tus ojos te deja decepcionado. Te desinflas como un globo. Hasta parece que oigas el aire salir:
Fffffffffiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
Pero esta vez, no. Esta vez yo le tenía ganas desde hace tiempo (cosas de Amó, me lo regaló con una cláusula de postergación... quien lo entienda que lo compre) y no me ha defraudado nada.

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After Dark es una novela diferente, fresca, en la que parece que no pase gran cosa (no, no tiene mucha trama) pero a la vez ocurren muchas cosas pequeñas.
El estilo es sorprendente, novedoso. Es como un guión cinematográfico, pero mejor. Nosotros somos testigos de una manera inédita: no como si mirásemos a través de una mirilla o un objetivo; sino como si fuésemos la cámara, un aparato, una máquina totalmente imparcial.
Los personajes son mundanos, perfectamente creíbles, pero a la vez individuales, diferentes, con su punto especial.
Los diálogos son muy reales, y contundentes. Algunas de esas conversaciones, querría tenerlas yo.
Es una novela distinta, real, onírica, con sus puntos de imposible, amable, brutal, sorprendente, inquietante, nocturna y llena de luces, cruel, impactante y a la vez con toda su ternura.
He entrado con buen pie en la obra de Murakami.

Como diría Claudia: Quiero más.

lunes, 20 de septiembre de 2010

He ganadooooo

Hace relativamente poco que sigo el canal de isasaweis. La verdad es que me ha entretenido mucho en esas tardes muertas en casa, y de paso he aprendido cosillas sobre belleza, y sobre todo sobre cocina. Hay poca gente que se explique tan bien, y además es un encanto.
Así que cuando vi que hacía un concurso, me animé a participar por aquello de hacer bulto, porque la última vez que me tocó algo fue una cesta de Navidad cuando aún iba a la EGB (si no contamos las loterías menos agradables, como las reacciones alérgicas, los efectos secundarios y los problemas con Correos, atjum atjum... que me tocan todas)



Pero he tenido la suerte de ser una de las ganadoras. He recibido un sobrecito con mi premio y una notita de Isa y estoy más que feliz. Aquí están mis pendientes:

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¿Habrá cambiado mi suerte?

domingo, 19 de septiembre de 2010

Shortcuts: Murakami meets Sweet Little Words

Va de After Dark la cosa. Leyéndolo me he encontrado esto:

... Pero, ¿sabes? Aunque apenas nos hayamos visto, aunque casi no hayamos hablado, amí me da la sensación de que aquella chica, ahora, continúa viviendo en mi interior. De que se ha convertido en una parte de mí. Pero no sabría cómo explicártelo...

De nuevo, otra persona ha expresado en pocas palabras lo que yo quería decir aquí. Por eso me encanta Murakami.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Mira otra vez

He visto esta portada miles de veces. Llevaba tiempo con ganas de tenerla en mi estantería, y cuando Amó me regaló el libro iba con la bolsa apretada, como un tesoro.
Había visto la portada miles de veces y la he mirado por primera vez meses después, cuando iba por la mitad del libro.

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Si me hubieran preguntado antes, os diría que se trata de la silueta de una chica de espaldas, con los zapatos en la mano.
Y sólo hay que mirar de verdad para ver lo que en principio podría ser obvio, que la silueta está de frente, podemos ver los dedos de sus pies.
A saber cuántas cosas en la vida me pasan también desapercibidas por ver en vez de mirar.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Más eclipses

No se han quedado contentos con el libro, la peli, los muñecos, las camisetas, los diarios,las chapas, los colgantes, las libretas y todo el puñetero merchandising de la Saga Crepúsculo. NO.
Ahora, para rematar, han sacado una línea de maquillaje (por supuesto, limitada, para vender más) de Eclipse.
De verdad que lo criticaría hasta la saciedad por el oportunismo ese que odio tanto, por el querer sacarle el dinero a los adolescentes (o más bien a sus padres) de una forma despiadada y todo ese blablabla...

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Pero no estoy para hablar, porque yo también he comprado. Por varias razones.
Una, es de una marca barata como pocas con muy buena relación calidad-precio.
Dos, los colores son preciosos para alguien que ama tanto la noche como yo. Oscuros, profundos, pero con un toque de brillo. Muy chulos.
Tres, los brillos de labios huelen a caramelo y dan ganas de comérselos a cucharadas.
y Cuatro, se lo han currado muchísimo con los nombres, que son muy simpáticos, como por ejemplo "Undead?", "Edward or Jacob?" o "Lunch at Cullen's".
Así que yo caí, enamorada de la moda juvenil... y les he dado pasta.
Eso sí, me pregunto yo conmigo misma...

¿lo próximo será una línea Amanecer de compresas?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Las chicas de la parada

Eran tres. Pantalones pitillo en tonos intensos. Camisetas amplias y deportivas. Melenas lacias cuidadosamente despeinadas. Pulseras de colores y carpetas decoradas con corazones y estrellas, en colores vivos.
Dos parecían interrogar a la tercera. Hablaba de un chico. Se notaba que le gustaba mucho. "¿Pero pasó algo?". Estaba azorada. Se mordía el labio inferior: "No, pero..." Una de ellas hizo un gesto de negación, de fatalidad, un gesto rotundo y un poco despectivo. La otra murmuró algo poco alentador.
Yo miré a la tercera, que pareció de repente sentirse sola. Desde luego, incomprendida. Quizás un poco decepcionada. Parecía buscar unas palabras que no llegaban.
Yo fui así. Yo sentí mucho por gente con la que no pasaba nada.

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Navegando en el tiempo, me acordé de C, que por miedo siempre me daba dos besos extremadamente corteses en el portal. Nunca conseguí que pasara esa barrera. Me acordé de F, que me regaló una rosa "para que le recordara gratamente" y se fue. Me acordé de M, por quien me puse un vestido precioso sólo para hablar cinco minutos. Me acordé de B, a quien no contesté la verdad a una pregunta. Me acordé de N, que me alegraba con sus noticias esporádicas y aún me debe una sorpresa.
Me acordé de muchas iniciales que pasaron como de refilón. Pero dejaron una huella.
Me pregunté si alguno de ellos se acordará alguna vez, también de refilón, de mí . Me pregunté si serán conscientes de la marca que han dejado. Si con los años habrán sabido la verdad: que a veces a una mujer no hace falta ni rozarle los labios para tocarle el corazón.

martes, 7 de septiembre de 2010

Memorias de África

Que es un peliculón lo sabemos todos. Yo la he visto unas cuantas veces. La primera vez quizá fuera un poco pequeña y no la comprendí del todo, pero después pude disfrutarla en todo su esplendor: los paisajes, la música... y hasta Robert Redford. Que mira que yo no soy muy fan suyo, pero ahí... de verdad que sí estaba para enamorarse.
Así que cuando cogí el libro estaba impaciente. Me daba la sensación de que al fin iba a oir la historia de manos de su protagonista, me parecía más íntimo leer sus propias palabras que ver a Meryl Streep transformarse en otra persona gracias a un acento forzado.
Al empezar me encantó la manera que tenía Blixen de expresarse. Al principio las historias me eran familiares del cine, pero no podía evitar llevar una especie de recuento: van 60 páginasy aún no ha salido Robert Redford, van 80 y Redford sin aparecer...

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En realidad, si Isak Dinesen viviera hoy día tendría un blog. Sí, es a lo que más se parece la novela: a un diario, a un cuaderno de recortes que cuenta historias sueltas unidas por un hilo principal... lo que hoy día es una bitácora. Obviamente, África hoy no es la misma y las anécdotas probablenente no tendrían tanto encanto.
Dinesen se expresa de tal manera que una parece estar viendo las praderas, parece sentir el calor y los olores... Habla de los nativos y de sus costumbres de manera que todo suena apasionante. Sí es cierto que cuenta sus experiencias, e incluso habla algo (poco, muy poco) de su vida personal, pero sobre todo es África la protagonista, la gran reina. Lo importante.
La película es otra cosa. Es más una biografía de la baronesa Karen Blixen, más un retrato de un personaje. Y claro, sobre todo una historia de amor. Es Hollywood, es lo que hay.
De nuevo puedo dejar que una novela y una película se hermanen, se complementen, fluyan una al lado de la otra sin tener que ver, pero siendo lo mismo. Pasa tan pocas veces que cuando al fin ocurre pienso...

Oleeeeeeeee

domingo, 5 de septiembre de 2010

El gato de Origen

Quizás os parezca una chorrada, pero es de los mejores vídeos que he visto últimamente:

viernes, 3 de septiembre de 2010

Tito Bustillo

Amó y yo estamos finiquitando las vacaciones, y hoy nos decantamos por una actividad cultural: visitar las cuevas de Tito Bustillo.
Salimos tempranito por si el tráfico, y llegamos con tiempo de sobra, así que primero pudimos visitar La Cuevona (en pase semi-privado, éramos cuatro contados más el guía) y después entramos en la cueva principal.
La sensación es impresionante. Desde cómo se van adaptando tus ojos a la oscuridad, a la sensación fría y húmeda en la piel, el sonido del agua de un río que corre diez metros por debajo de tí o las gotas que van cayendo de las estalactitas... todo es fresco, y natural. Y grande. Te sientes de repente insignificante.
Las pinturas, por supuesto, son un gran atractivo. La pena es que a la mayoría de las galerías no se puede acceder, pero aún así, puedes ver muestras policromáticas como hay muy pocas en el mundo.

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Se te va la imaginación a otro tiempo en el que la cueva, como un bosque o como un río, era un ente vivo al que honrar, que te ofrece imágenes que sacar a la luz, que te susurra cosas místicas.
La compañía de los guías es inestimable. La información que te dan es muy valiosa para comprender la grandeza del entorno, y la palabra hablada cobra una relevancia especial en un lugar donde lo que había era la fuerza de las historias contadas al calor de una hoguera.
Y luego, a la salida, todo parece distinto, desde la luz al aroma del mar que se percibe perfectamente.
Yo he salido con ganas de hacerme el hara-kiri por no haber ido antes, teniendo tal tesoro tan cerca.
Tenéis que ir, todo el mundo, porque merece la pena. Y si vais, visitad los lavabos. Porque con la imágen de la puerta se os va a pintar una sonrisilla.