miércoles, 14 de septiembre de 2011

Oriental

Hoy he ido al fisio. Hacía mil años que no iba, y ya  me hacía falta. Así que me puse ropa floja y fácilmente "desnudable", me recogí el pelo a lo "he-tenido-tres-segundos-para-hacerme-este-peazo-moño" y al masaje. Al salir, estaba lloviendo. Me he metido en un Bazar Oriental (los "chinos", amos) a pillarme un paraguas de estos de euro y pico para un sólo uso (o lo que en mi casa se llama "de chichinabo").
Había dos adolescentes (mini-chonis en potencia) corriendo como locas por los pasillos. Una me ha preguntado dónde estaban los paraguas. Luego me ha vuelto a mirar y se ha empezado a descojonar. Su amiga no ha sido menos.

Sí, me habían confundido con personal de la tienda.

Lo grave es que no es la primera vez. Cuando iba a la Facultad había un cantamañanas (en sentido figurado y literal, que se pasaba el rato berreando canciones pedantes en francés, el jodío) en la cola del bus que bromeaba con su amigo (típico seguidor de cantamañanas) llamándome "Lachina".
No sé, igual tengo que empezar a mosquearme e interrogar seriamente a mi familia sobre nuestros orígenes.  
Igual  a partir de ahora voy a ser Áncola, la bluja oliental.

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2 VALIENTES:

Raquel dijo...

jajajajaja!!!! Yo creo que nunca te habría confundido con una china, pero bueno...hay gente pa todo.

Besos!!

Áncora dijo...

Ayer me preguntaron si mis "ancerestos" eran de Japón. Igual es que soy ya la que no lo ve....