jueves, 17 de noviembre de 2011

De-Formación

Vivo en un país donde la gente se queda sin prestaciones, y las organizaciones sin subvenciones. Donde se recorta en sanidad, en educación y en cualquier cosa que se nos ocurra, pero todo Zeus hace cursos a porrillo.
En las empresas te animan a hacerlos, en el paro prácticamente te obligan. Y casi nadie sale de estas cosas con buena opinión, quién lo diría.

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A mí me ha tocado ese inmenso placer del cursillo para empresas esta semana. Lo que he sacado en claro es: un archivador y folios "gratis", un diploma que supuestamente me enviarán y que me creeré cuando lo reciba, un montón de patochadas y lugares comunes, varios datos históricos inexactos, frases grandilocuentes de tufillo psicoanalista, dinámicas de grupo sin orden, concierto, ni propósito, un catarrazo de aquí te espero y dos días fuera de casa, corriendo hacia el bus y el tren, comiendo de pincho y llegando a la cama hecha pluffffff.
La formadora, poco hábil socialmente, histriónica, exagerada, prepotente y nada recomendable, se habrá sacado un pastón y ni siquiera se lleva una mala evaluación porque hasta el típico formulario que te pasan está sesgado para que no puedas poner el curso a parir.
Y gente estupenda, formadísima y buena comunicadora en el paro muerta del asco.
Qué viva la formación!

2 VALIENTES:

MJ dijo...

"Si tomáis nota, por favor, esto es muy interesante..."

Mira que eres criticona :P

Áncora dijo...

Lo pero de lo peor, ya se sabe. :P