jueves, 15 de diciembre de 2011

Tiempo de Vals

A la mayoría, Diciembre os trae puentes y Navidades. A mí me trae los ensayos y la Cena del Vals.
Es un mes que va a otro ritmo, contando de tres en tres en grupos de ocho tiempos. Es momento de reverencias y de posturas decimonónicas. Es, como la canción de Chayanne, Tiempo de vals. (¿A que te ha gustado, Raquel? :P)
Esta año Amó tiene el tobillo como un balón  de balonmano y no ha podido ensayar, así que tocan cambios. Para empezar, cambios de pareja. Después de un intento de vals lésbico con una experimentada bilarina que se ofrecía a hacer de hombre, al final he caído en brazos del Coronel. Ya nos conocemos de otros años en los que me comprometía el segundo baile, y llevamos muchas horas de vuelo en las clases como para no clavar la coreografía.


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Qué bueno es entenderse con otro bailarín. Qué bueno machacar y machacar los pasos paar ejercitar la memoria. Qué bueno que te salga sin dificultad lo que ha costado tanto aprender.
Además, vuelvo a los inicios, a la parte más fácil, al pequeño círculo interior donde todo son miradas y complicidad y juego de equipo. A ser una de las múltiples voces de un coro, a trabajar en grupo para algo grande y acompasado.
Ya empieza la cuenta atrás, quedan sólo los últimos esbozos del ensayo, para luego poder ponerse guapo y abrir el último baile del año. Para ensayar la postura y los cambios, las vueltas y las variaciones y moverse al compás de la música bajo la atenta mirada de los comensales.

Un Año más, un Vals más.

Uuuun, dos, tres... uuuuun dos, tres...

2 VALIENTES:

Raquel dijo...

Áncora, me ha llegao, me ha llegao....

ay, ay, ay.... mi Chayanne....ainssss

Besos!!!

Áncora dijo...

jajajajaja

Cómo lo sabía yo...