domingo, 21 de agosto de 2011

Shortcurts: Bell, Book & Candle meets Hermione

Fue en éxito de estos fugaz. La canción era bonita, la voz personal y el vídeo mono. Nunca jamás escuché otra canción suya. Pero recuerdo fugazmente que en algún programa de los que yo devoraba por aquella época comentaron que el grupo de había puesto el nombre por su película favorita. Seguro que recordáis a Bell, Book and Candle.



Años después (unos cuántos) cuando empecé a poder bajarme pelis de Internet me hice con todos los clásicos de mi onda. Como la mítica peli de Verónica Lake, los capítulos de Embrujada o la de James Stewart y aquella Kim Novak tan exótica y elegante, "Me enamoré de una bruja". cuál fue mi sorpresa al descubrir su título original. ¿Adivináis? Pues sí, Bell, Book and Candle.
Pero no acaba ahí la cosa. Revisitando la cinta (la tenía olvidadísima) me encontré con el shortcut de tirabuzón. La actriz que interpreta a Bianca de Passe, ¿sabéis cómo se llamaba? Hermione. Hermione Ferdinanda Gingold. Nombre y apellido mágicos a más no poder. Sólo le faltaba haber nacido en Hogsmade, ¿verdad? 

sábado, 20 de agosto de 2011

Tiempo y cerebro

Una clase magistral de psicología de mano del maestro Murakami:

Tengo sabía que el tiempo transcurre de manera irregular. En su origen es uniforme, pero, cuando se consume, se transforma en algo irregular. Ciertos periodos de tiempo son terriblemente largos y pesados; otros, breves y ligeros. Y, a veces, el orden de los acontecimientos se altera y, en los momentos críticos, incluso desaparece. También se le añade lo que no debería añadírsele. Al regular el tiempo a su capricho, la gente quizá regule su propia razón de ser. En otras palabras, al realizar esas operaciones, logran conservar a duras penas la cordura. Si tuvieran que aceptar el tiempo vivido de manera uniforme y secuencial, sus mentes no podrían soportarlo. Sus vidas serían igual que una tortura. Así pensaba Tengo.

Gracias al ensanchamiento del cerebro, las personas han adquirido la noción de temporalidad, pero, al mismo tiempo, han aprendido la manera de alterarla y regularla. Las personas consumen tiempo sin cesar y, paralelamente, reproducen el tiempo que su conciencia ha regulado. No es una tarea sencilla. Resulta natural que el cerebro consuma el cuarenta por ciento de la energía total del cuerpo.

1Q84, Haruki Murakami

sábado, 13 de agosto de 2011

Respingo

Viendo el trailer de la peli nueva de Sherlock Holmes escuchaba un terrible sonido de fondo.
Es tan incómodo... ¿No lo oís?


¡Es Sir Arthur Conan Doyle revolviéndose en su tumba!

viernes, 12 de agosto de 2011

Mooola

Un tapiz para la Casa Stark. Olé. (Pero que no llegue el invierno aún, por favor, que ni hemos tenido verano aún, leches)



martes, 9 de agosto de 2011

Semana Negra

Sí, ya sé que va con unos días de retraso, pero no quería pegarme un atracón a la hora de escribir esta entrada. La Semana Negra es algo muy grande para tomárselo a la ligera.
Hace 24 años fui la primera vez, con mis padres. Después de eso llegó el ir con las amigas, por la tarde, a las atracciones. Unos años después ya empezaba a ir a los conciertos (algunos realmente buenos) y a comprar cosillas en los puestos de artesanía. No recuerdo cual fue el primer año en que me dediqué básicamente a comprar libros, pero van unos cuántos que hago hucha unos meses antes para poder hacerme un buen festival de compras. He encontrado alguna que otra joya después de años de búsqueda, y me he llevado más de una grata sorpresa. 
Las charlas y las exposiciones hace años que son sagradas. Y las firmas de libros, aunque a eso fue lo último a lo que me apunté, por un tonto miedo a las colas, todo hay que decirlo.
Incluso un año, me tocó trabajar (tangencialmente) en ella. Son 24 años de recuerdos.
Como el verano pasado lo pasé más en blanco que en negro, y la pisé apenas un ratito y casi de refilón, tenía para este año una espinita atroz. Y me la he quitado. 
Hubo algún impedimento, como el de trabajar por las tardes toda la semana hasta las 8. O el de tener que dedicar una parte sustancial de mi hucha a las inminentes vacaciones. Pero al final ha valido la pena. 
Me he comprado unas cuantas joyitas, y he conseguido cuatro firmas.Dos pesos pesados, como son Carmen Posadas y Rosa Montero, y los dos premios Celsius, Ismael Martínesz Biurrún y Jorge Carrión. Ahí va una fotico de mi pequeño tesoro.
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Para alguien como yo, que ama la literatura tanto como la fiesta y el cachondeo, es una lástima ver lo que está pasando. Cómo los puñeteros intereses políticos y las gilipolleces varias pueden cargarse algo tan grande. 
Espero de todo corazón que todo se pueda arreglar, que la Semana siga siendo Negra y de Gijón y poder hacerme con muchos más tesoros como el de este año.
Es o eso, o que yo definitivamente pierda ya la esperanza en nuestra p*#@%& sociedad.