martes, 17 de julio de 2012

Últimamente la gente me ha preguntado por qué no me paso por aquí. Se ve que he agotado el tiempo que cualquiera da por supuesto que es "una racha ocupada".
La verdad es que no, no he estado de vacaciones como alguien me preguntó , pero precisamente por eso he tenido que escoger prioridades.
Uno no puede hacer malabares con más pelotas de las que lleva su habilidad, y, a la hora de soltar alguna, una de las mías ha sido esta.
Claro que siempre tengo ganas de escribir, y de contar cosas, pero todo lo que no pude ir escribiendo se me quedó medio reseco en el tintero y ahora no parece tener mucho sentido. También hay cosas que no tengo ganas de escribir, como siempre.
Ahora ha pasado "lo más gordo" (mierda, ya he dicho la frase maldita, ahora aparecerá un marrón del tamaño del Eulogio) y tengo ganas de volver por aquí.
Tengo que hacer un poco de limpieza, de tanto polvo y telarañas acumuladas y hacer esto de nuevo un lugar donde apetezca quedarse.
De momento, os revelo una de las pequeñas cosas que me han limitado mi tiempo bloguero. Estas dos preciosidades me han robado el mes de mayo. Estuve preparándolas para regalárselas a dos comunioneras que de verdad se las merecen. Por si alguien lo duda, eran dos Barbies normales. Sufrieron maquillaje y peluquería, cirugía y mi modesto sentido de la moda. Y ahora son como son. Aquí las tenéis.

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Las fotos me las ha pasado muy amablemente la madre de las agasajadas.

2 VALIENTES:

Raquel dijo...

Ya te echábamos de menos, pero sabemos que estás ocupadilla así que no te lo tenemos en cuenta, jejeje.

Las barbies están más guapas que las originales!! Seguro que las "comunioneras" quedaron encantadas!

Besos!!

Áncora dijo...

Bueno, por el momento las muñecas siguen vivas... con eso me conformo!!! Besos