martes, 11 de septiembre de 2012

Así estamos...

Hace unas semanas... 
Amó y yo teníamos día playero. Fuimos de excursión a Gulpiyuri, una de las playas más emblemáticas de Asturias.Para los no iniciados, se trata de una rareza natural, ya que es una playa interior. Se formó por la inundación de una dolina kárstica, según los expertos. En la práctica es casi como una piscina de agua salada, comunicada con el mar por una cueva subterránea, que tiene subidas y bajadas de marea pero poco oleaje. Es pequeñita, pero con mucho encanto. Otro de esos tesoros naturales que tenemos por el norte.
La verdad que había mucha gente y la marea estaba alta, y subiendo. Quedaba poco rato para que se llenara del todo y desapareciera la arena. Amó y yo nos preparamos para un chapuzón rápido y escapada a otra playa. Hasta ahí todo bien...
Había una familia. Muy pro: con sus toallas y sombrillas y una mini tienda donde guardar las cosas para que no se llenaran de arena. Dos parejas y varios críos. De repente una serie de gritos corta el aire y después se hace un silencio incómodo.

Si eso está cerrado es para que no entre arena, hija, estás imbécil. Pareces tonta. A ver si piensas con la cabeza y no con el culo. Hala, sí, vete a bañarte a ver si se te refrescan las ideas. 

Así, en frío. Sin anestesia ni ná. Papá regañando a su retoño. Sin respeto. Sin cariño, sin lógica. Quizás os falte un dato: la nena no tenía más de cuatro años. Estaba encantada jugando con la arena. Y recibe esa reprimenda. 
Amó y yo nos fuimos al agua. Yo escandalizada, la verdad. A la vuelta estaba gritando a otros de sus retoños. En términos parecidos. Un bebé de no más de un año. Por rebozarse en la arena.

Hace unos años...
En la playa de Luanco, oi a una madre gritarle a un niño. Tampoco pasaba de los cinco. Se le había caído el cubo y tropezó en la arena. La madre lo zarandeó y empezó a chillar.

Mira que eres torpe, siempre igual, puto desastre. ¿pa qué te tuve?

Esta mañana, yendo a trabajar.

¿Pero tú estas loca? ¿Qué cojones dices? ¿De qué vas? 

Siete años como mucho. sólo había hecho una pregunta.

Y pienso... dentro de diez, quince, veinte años... ¿Qué será de esta gente?
¿Cómo tendrán la autoestima unos niños a los que se les ha tratado como seres inferiores, como un estorbo, como algo que no merce ni un mínimo de paciencia ni de educación? ¿Cómo verá el mundo alguien que ha sido depositario de todas las frustraciones y mierdas de las personas que le dieron la vida? ¿Podrán aprender algo del cariño, del respeto, del buen trato? ¿Sabrán tratar bien a sus padres, si es que aún los miran a la cara?

Y esa otra gente, (o gentuza) que lo único que ha hecho es ningunear y descalificar y gritar sinsentidos, ¿qué dirán cuando sus hijos no les vayan a ver, o les insulten, o les griten, o les descalifican de igual manera? 

Ay, qué mala suerte he tenido con estos críos. Si yo se lo di todo. No les faltaba nada de la colección de Hello Kitty...

2 VALIENTES:

Raquel dijo...

Como dice el refrán "uno recoge lo que siembra" y mucha gente no se dá cuenta de eso.

Además si llevas a los críos a la playa raro es el que no se reboce a lo croquetilla por la arena y si los padres no quieren arena que vayan a un prao que también los hay muy guapos!

Besos!!

Áncora dijo...

Viendo el comportamiento posterior del individuo (por cierto, muy guapete y trabajado y musculoso él, eso sí) deduzco que era guiri y que de playa no tenía mucha idea... PEro amos, que excusa no tiene por ningún lado