miércoles, 23 de mayo de 2012

Justo

Nunca confunda la justicia con el derecho. Nunca confunda lo que está bien con lo que es justo. Nunca dé por supuesto que lo que es justo siempre está bien.

El buen alcalde
Andrew Nicoll

martes, 1 de mayo de 2012

Los Juegos del Hambre

De lo mejorcito que leí durante el año pasado ha sido esta trilogía. Devoré los tres libros, negro, rojo y azul, con sus tres pajaricos dorados en la portada, con un ansia voraz. Hubo momentos realmente impactantes, momentos de tener que parar, cerrar las tapas y respirar, momentos en los que horrorizarse y enternecerse, pero sobre todo, adicción y sorpresa. 
Yo que pensaba que iba a ser un pastiche malo entre "La Larga Marcha" y "Battle Royal" no me esperaba una distopía tan elaborada, una historia tan buena y unos personajes con tanto peso. 
Pensaba yo que el error era venderlo como literatuta juvenil al lado de "Crepúsculo" o "La Casa de la Noche" cuando podía estar con la ciencia-ficción para adultos perfectamente. 
Ahora, como pasa siempre, con la peli se despierta la fiebre y la gente descubre que se vendía el libro por algo. La parte buena es la cantidad de lectores que se unirán. La parte mala es que ya me veo niñas con las camisetas de "Team Gale" y "Team Peeta" y las tazas de desayuno de los distritos. 
Amó y yo esperábamos impacientes que se estrenara la peli con cierto miedo a que se centrara demasiado en el pasteleo y muy poco en lo que de verdad importa. Sabíamos parte del reparto, habíamos visto alguna cosilla aparte de los trailers... podía ser estupenda o una cagada.





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A nosotros nos encantó. 
La adaptación es muy, muy fiel. Cambián un par de detalles, como el origen del broche del sinsajo o las criaturas del número final de Los Juegos. Se adelanta alguna cosilla del segundo libro y sobre todo se resume a lo bestia, a pesar de las dos horitas y pico que se han  permitido para desgranar toda la trama. 
Es muy difícil salirse de la primera persona del libro para contar una historia con tantos sentimientos y pensamientos que no se pueden traducir en diálogos. También es difícil mostrar toda la violencia con la elegancia con la que lo había hecho Suzanne Collins, y sin embargo se logra a la perfección, con el único fallo de una cámara con tanto movimiento que a veces marea un pelín (cosa que en la tele de casa seguro que se arregla al perder dimensiones). 
El reparto al final fue muy acertado. Katniss está perfecta, salvo por la extrema delgadez de la que siempre habla, que tampoco tiene Gale (el mini Thor). Peeta aparece con cara de pedo, pero tarda apenas tres frases en convencerte de que nadie lo haría mejor. Haymitch está impresionante, a pesar de que yo me lo imaginaba más escaso de pelo, con más barrigón y un poco más rudo al vestir.
La gente del Capitolio está que ni pintada, destacando sobre todo a Lenny Kravitz, a quien lo único que hay que tachar es que le llaman "Sena" cuando aquí todos lo llamábamos Cinna tal como suena en castellano.  El que menos me convence es el presidente, que la verdad, tampoco me importa gran cosa a estas alturas (ver veremos).
En general recomiendo la peli hayáis o no leído el libro. Aunque si no lo habéiss hecho áun correis riesgo de que os deje de hablar.

Bienvenidos a los septuagéismo cuartos Juegos del Hambre
 y que la suerte esté siempre de vuestra parte.