lunes, 25 de marzo de 2013

Cuando tuve, yo te tuve...

La verdad es que hubo un tiempo en el que yo pensaba que mi abuela era como las montañas, o como el mar: que siempre había estado allí y que también iba a seguir ahí siempre. Claro está, las cosas no son así. Se fue, como se van yendo todas las abuelas, aunque tuve la suerte de disfrutarla por muchos años.
Tuvimos nuestros más y nuestros menos, como cualquier pareja formada por dos personas que se llevan tantos años y que tienen que convivir día a día; pero siempre nos llevamos bien.
Cuando era pequeña me salía de mi cama para meterme con ella a pasar la mañana, y me contaba cuentos y me cantaba canciones...

No recuerdo ni una canción  infantil de sus labios.

Recuerdo que me cantaba mucho "Rascayú", y ya lo había mencionado aquí.
Recuerdo que me cantaba cuplés y canciones picaronas, como una de un chico al que llamaban Mojamé (supongo yo, ahora que soy más vieja, que iba por un juego de palabras con Mohammed) y que terminaba sonando algo así:


Mojamé, Mojamé, Mojamito, 
Mojamé , Mojamé, Mojamé 
anda mójame un poquito 
y mojada la dejé

Y por más que he ido buscando no consigo encontrarla por ninguna parte. Y dudo que se la inventara... Si alguien tiene una pista, os lo agradeceré...

(Vale, alguno dirá que vaya cancioncita para cantarle a una nena, pero si pensáis un poco en "Don Federico" o "Un gato se tiró a un pozo" tampoco es que anduviéramos muy finos en lo políticamente correcto en los 80...)

Recuerdo que me cantaba muchísimos corridos mexicanos, como el famosísimo "Allá en el rancho grande"


Y uno muy mítico y muy repetido que intercalaba una estrofa que al parecer yo reproducía cuando  no sabía ni hablar bien:

Serían las dos, serían las tres
Serían las cuatro, cinco, seis de la mañana
Cuando estaba con mi novia cortejandoe n la ventana

Llegé el papá, llegó el papá
Y me trató de sinvergüenza
Pero yo muy orgulloso porque tengo mi dinero...

Cuando tuve yo te tuve, te mantuve y te di
Hoy no tengo, ni te tengo, ni mantengo ni te doy
Búscate otro que te tenga, te mantenga y te dé...
Hoy no tengo, ni te tengo, ni mantengo ni te doy...

Luego añadía algo que o bien era de cosecha propia o de otra canción, que a saber de dónde era:

Chata, chata y pelona
Ya no te acuerdas cuando andabas en chancletas...

El otro día mi madre escuchó la cancioncita y nos acordamos de todo. Ahora, además, que está una en un momento ñoño de la vida con mucha regresión a la infancia, me invadió una ternura inmensa, y me puse a buscar como posesa . Y hay versiones a porrillo...





Qué queréis que os diga, me veo más cantándole estas chorradas a mi peque que algunos de los Cantajuegos...
Qué nostalgia de Lolía...


2 VALIENTES:

SUPERVERO dijo...

Qué bonito Áncora!! Has tenido suerte de tener una abuela atìpica y que te ha dejado tantos recuerdos hermosos :-)

Áncora dijo...

Pues si, ha sido una suerte, y son cosas que lleva una siempre consigo.

Un besazo!!!!