jueves, 11 de mayo de 2017

Dolce Vita, Baby (I)

Ahí estoy yo: botines biker con tachuelas, leggins de piel, vestidito corto, mangas de encaje, uñas negras, labios negros, mucho kohl. No voy de negro de la cabeza a los pies porque llevo un dibujo de cuervos y rosas rojas en el pecho y las sacrosantas mechas azules. Noctuidae en estado puro. 
En mi salsa. Rodeada de gente con cadenas, lazos, corsés, tachuelas y hebillas. Melenas multicolores, maquillajes dramáticos, lentillas blancas, terciopelos, encajes, mucho cuero, cruces y ankhs por todas partes. 
Llevamos un rato haciendo cola y hemos entrado para situarnos bien, pero hemos perdido una eternidad porque la lumbrera que vende las camisetas no sabe dónde tiene ni la nariz. Al menos nos hemos echado las risas con los demás, que le aplauden cuando después de varios eones me cobra mi tanktop, y me queda la anécdota de que hay un sitio más chungo para encontrar mi camiseta ideal que el puto Zara. 
Ya están tocando los teloneros. De mano me suenan un poco a Entwined, pero con otro rollo. Me gustan, me gustan bastante. Avanzamos y encontramos un sitio perfecto, cerquita, casi centrados y con mucho aire. Sigo el ritmo con la cabeza, bailo un poco y contemplo la sala, que no conocía. 
(De mano, había leído Arena y pensé en Madrid Arena, que no entendía yo de dónde salía tanto aforo... La ciudad no es para mí: "tanto Luchi, tanto Luchi, y se llamaba Luciana")
Me encanta el arco del escenario. Me gusta lo cómodo que es todo. Y de acústica no vamos ni tan mal. 
Terminan Embellish (dadles una escuchada, son de Barcelona, majetes y hacen un crowdfunding para su tercer disco) y empieza el movimiento de la gente en busca de alcohol. 
Y en algún momento después de esto, pasa. 

Alto, cazadora de cuero, pantalón negro. Podría ser uno más. Pasa por mi lado, sin rozarme pero a dos centímetros. Y sé que es él. Lo huelo. Lo veo en cómo encoge un poco los hombros, en cómo camina. Está ahí, si estiro el brazo le toco. Miro a mi alrededor: nadie le mira, nadie se fija. Avanza despacio, con su aire al moverse, y le sigo con la mirada, sonriendo. Es él, lo sé, lo siento. Para mí no se esconde tras sus gafas de sol y su gorra abombada. Sigo sonriendo, nos vamos a ver en un rato. 

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Dan un show espectacular. Revisitan lo mejor de todos sus discos, casi sin descanso, pero jugando. Es un escenario pequeño, un ambiente íntimo, casi no pueden ni bailar, pero parecen pasarlo bien. Apenas hacen parones. Cada uno tiene sus momentos, pero a mi me cuesta apartar los ojos de él, de sus manos cargadas de anillos, de sus carcajadas de cine, de sus ojos claros sufriendo con la luz. 
Grito, canto, bailo y disfruto cada segundo. Por fin he vivido ese concierto que esperaba desde hace tanto, y ha merecido la pena. Por fin, los 69 eyes. Después de tantos años de preguntarme cómo sería Brandon Lee en directo.

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Después sigo con mi vida, con mis planes, con este fin de semana de Dolce Vita. 
Y ahora, las redes sociales confirman mis sospechas. Mientras yo preparaba mi maleta, o cogía el avión, mientras yo leía, mientras cogía el metro y me pegaba una ducha, Jyrki se paseaba por El Prado, o el Reina Sofia, en su mundo de contemplación del arte, con esa gorra abombada que no supo esconderle para mi. Él mismo colgó las fotos. 

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Pasó por mi lado, y yo solo sonreí. A ese tipo que me encanta, en el que pienso de refilón cuando la gente habla de chorradas como las conexiones cósmicas y del que hablo siempre que me preguntan (y cuando no). Alguien a quien adoro, sin conocerlo, un ser afin que, al final, sí estuvo cerquita de mí, compartiendo espacio. 

A la mierda los fans de poster. Yo soy una fan de verdad. De las de sonrisa tranquila. De las que los dejan pasar y siguen su vida.


jueves, 6 de abril de 2017

Intercambio: Preguntas Frecuentes

Os queda justo una semana para participar en mi flamante nueva locura:


Algunos me habéis hecho unas cuantas preguntas, y como veo que las dudas son más o menos las mismas, voy a contestarlas todas aquí, por si algún indecis@ al final se anima.


Lo llamas intercambio, pero...es para quedarnos el libro, ¿no?

CORRECTO. Cuando le puse el nombre lo que quería era desligarme de la iniciativa que me habia llegado a mí, que se hacía llamar "cadena" y en realidad es una pirámide. Lo llamé "intercambio" porque aquí todo el mundo da y recibe. La idea es que tú envíes un libro como regalo para otra persona (que se lo va a quedar) y alguien te envíe otro a tí. (que también te lo vas a quedar) Es muy parecido a un amigo invisible, pero tampoco se me ocurrió ponerle ese nombre en el momento en que me entró la locura de montar esto. 

¿Vale un libro de tapa blanda? 

Vale cualquier libro. Los que nos hemos metido en esto somos grandes lectores, amantes de las buenas historias y de los libros como objeto. Por supuetso, nos encantan las ediciones curradas, ilustradas y hasta limitadas, pero comprendemos que uno no siempre se puede rascar el bolsillo. Si a veces no nos podemos permitir ese lujazo en tapa dura para nosotros mismos... ¿cómo se lo vamos a exigir a  otro? Yo creo que la máxima más sencilla es : "Escoge algo como lo que te gustaría recibir". Piensa en una buena historia, hazte con un ejemplar en buen estado. Nadie tiene por qué ponerse más exigente que eso. Si te regalan algo con cariño, ya se aprecia.

Pero... ¿Algún género concreto? 

Algunas personas al rellenar la ficha dejan muy breves especificaciones, pero en general valdrá cualquier cosa que tengas en mente. Seguro que en todo tu historial de lecturas, hay mucho oro.

¿Valdrá mi libro favorito?

Pues seguramente pueda valer, claro. Yo lo que recomiendo es no ir a lo más obvio. Os garantizo que todos los que participamos hemos leído "El Principito". (por poner un ejemplo)

Pero...¿y si no le conozco? 

En la medida de lo posible, no te va a tocar tu hermana ni tu mujer. Intentaré que dentro de lo aleatorio haya una diversidad, que precisamente es lo que le dá la gracia. Una vez recibas el nombre, tienes dos semanas para hacer el envío. Piensa, dale vueltas. Y si te ves mal, pídeme ayuda. Yo soy el nexo, os conozco a todos. Igual puedo dar alguna pista.

¿Tú también participas? 

Pues sí. Alguien tendrá el cometido de enviarme algo, y otro alguien recibirá mi ejemplar. Obviamente, solo uno. Y ése si que va a ir elegido a ciegas, sin trampa ni cartón. Palabrita de la nena. 

¿Y si el que recibo ya lo tengo?

Hombre... Os conozco. Sé que sois gente original, y todos muy diferentes. Lo veo poco probable. Aún así... Encontraremos una solución. Servidora ya tiene muchas cosas pensadas para el después.

Es que ahora me va fatal...

Con que salga sólo minimamente bien, prometo una segunda edición. Así que si tú no puedes, convence a ese/a colega que tenemos en común y que está indecis@. Yo ya os juro que voy poniendo ojitos por la calle. Algun@ más va a caer-. Muahahahahahaaaa


¿Alguna duda más? 

Escríbela y lánzala a...  intercambiandopaginas@gmail.com




jueves, 16 de marzo de 2017

Intercambio de libros

Hace un tiempo me llegaron las bases para hacer una cadena de libros, que, leyendo la letra pequeña, resultó ser más bien piramidal. Como siempre, si en el mismo grupo todos queremos hacer lo mismo, es imposible que nos coloquemos bien en una pirámide: algunos reciben tres o cuatro cosas y otros se comen los mocos. 
Aún así, el espíritu me gustaba y pensé que, bien montado, era una muy buena idea. Inmediatamente pensé que, si lo quería, tendría que ir a por ello: voy a organizarlo yo misma. 
Así pues, mis ratas de biblioteca, drojainómanos, lectores empedernidos, yonkis del papel, estáis convocados al

INTERCAMBIO DE LIBROS 2017

Una iniciativa no piramidal, éticamente correcta y organizada por servidora que, 
a nada que nos molestemos, será algo bonito y enriquecedor.  

(escúchense trombones y flautas, y que caiga una lluvia mental de confeti multicolor)

Y entonces... ¿de qué va esto?

Pues la idea es muy sencilla: te apuntas y entras en mi base de datos. Yo te envío las instrucciones, que básicamente son: compra un libro, envuélvelo, envíalo. A cambio, tú recibirás otro libro sorpresa. Sin trampas ni cartones, quid pro quo. 
Lo voy a organizar yo (Áncora, Eva,  la señora Ficticio), será una iniciativa para la gente que conozco, y como mucho algún amigo de un amigo. Quiero decir que será algo seguro: si das, vas a recibir: Si no das, tendrás a la puerta a Áncora cobradora del frac. (Aunque lo mío sería más bien ir en corsé, ya puestos)
De lo que se trata es de que nos estrujemos un poco las meninges pensando en un libro para enviar a alguien como un regalo, algo que no sea típico pero que pensemos que cualquiera debería leer. A cambio, recibiremos una recomendación de alguien que le ha dedicado un ratito a escoger con mimo algo para nosotros. 
Bonito y simple. 

Todos los que queráis participar o queráis más información, enviad un email a 
intercambiandopaginas@gmail.com

(Como esto es pa cuatro colegas, no espero excesiva participación. Aún así, si no me conoces en persona porque te lo ha soplado un amigo, dime de parte de quién vienes)

Os enviaré las instrucciones completas y bien detalladas. El plazo se cierra el día 13 de abril de 2017. Tenéis casi un mes para uniros. Una vez terminado el plazo, recibiréis el contacto de vuestro agasajado y podréis enviarle vuestros mejores deseos en forma de páginas, en fechas cercanas al Día del Libro.  

¡Os epero!

jueves, 26 de enero de 2017

Mi primer Bookish

Hace unas semanas unos cuantos amigos lectores bullíamos ante una nueva expectativa... Igual que hay empresas que te ofrecen suscripciones mensuales a chuches japonesas, maquillaje o productos del hogar, ahora llegaba Bookish: la Caja de suscripción literaria.
Una oferta interesante: recibir una caja con un libro sorpresa. Bueno, eso no es todo: el libro lo recibes en una caja hecha a mano y personalizada, y viene con una guía de lectura y alguna sorpresilla, y sólo recibes novedades y cosas interesantes... Que una empieza a leer todo eso y  le hacen los ojos chiribitas. 
En diciembre empezó la andadura y yo tenía gusanillo, y después de ver en qué consistió la primera entrega, ya lo que me reconcomía era el deseo.
Siguiendo con mi filosofía de hacer de 2017 un gran año lector (mejora tus lecturas y mejorarás tu vida), decidí asaltar la hucha de los caprichos para probar esta experiencia en enero.
La que he liao... Justo en enero, cuando Melchor me trae un libro, Gaspar otro y Baltasar una tonelada de ellos. Que empiezas a mirar y hay alguna novedad que ya tienes, y te entra el pavor de si cuando te llegue la caja la tienes que devolver (El libro, sí, pero...¿la caja? Nononono, la caja seguro que no quiero devolverla)
Hay gente que incluso empieza a hacer quinielas apostando por opciones factibles y no factibles de qué vendrá ahí dentro. 
Para aumentar la emoción, hay un pequeño retraso en el envío y cuando por fin tienes el paquete la emoción es inenarrable. 
He esperado pacientemente un par de días para no estropear la sorpresa, pero ahora ya puedo hablar...

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¡Me encanta mi caja! Ahí la tenéis, tan bonita, tan sencilla, con mi nombre y todo, una cita del libro y una frase preciosa en el lomo (la veréis más abajo). Pero claro, lo mejor está dentro. 

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Laurie Colwin (y fallamos todas las quinielas) a quien suelen llamar la Jane Austen de Manhattan. Casi me muero de amor. 
Para completar, una guía de lectura con datos para antes y después del libro, con, incluso, una dedicatoria de la hija de la autora. (Vale, vale, os puede parecer un golpe de efecto cargadao de ñoñería que al final tampoco va a ningún sitio... Pero demuestra perfectamente el mimo con el que está preparado todo). 
Ya que la señora Colwin está muy relacionada con el mundo de la cocina, la experiencia se completa con una receta ilustrada y un saquito de pimentón rojo para prepararla. Todo detallado y explicado en esa especie de carta que viene, incluso, con tu nombre impreso. Y con olor a libro nuevo, claro.

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La única pega es que no pueda asaltar el libro YA mismo por tener demasiados flecos sueltos (y por estar en la temporada de turnos intensos y Pequeños Cuervos aún más intensos). Porque te dan ganas de empezar en el momento, de saborearlo todo (incluída la receta), de disfrutar sin parar. Cuando lo haya terminado, además, es cuando podré terminar la experiencia, leyendo cosas que (ya nos avisan) están pensadas para después de la última página. 
Así pues, os cuento la experiencia a medias, pero aún así... Os digo que es excelente.

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martes, 10 de enero de 2017

Reto de lectura para 2017

Después de un mal año de lecturas, me tengo que redimir. En 2015 había hecho un reto de lo más fructífero, y este llevaba yo una temporada barruntando hacer algo similar, cuando me topé con el Reto de Librópatas. No es muy ambicioso en cuanto a cantidad (24 es un número muy asumible) y tiene unas cuantos requsitos que puede ser muy interesante cumplir. Así que voy a por él: 

Estos son los 24 puntos que hay que cumplir:
  1. Un libro que haya sido premiado en 2016.
  2. Una biografía o autobiografía.
  3. Un libro de una escritora de los años 20.
  4. Un libro de un autor contemporáneo que escriba en castellano, pero que sea de un país diferente al tuyo.
  5. Un libro que haya estado prohibido.
  6. Una novela de aventuras.
  7. Un libro ambientado en el último país al que viajaste.
  8. Un cómic de un autor asiático.
  9. Un libro cuyo autor te caiga mal.
  10. Una novela basada en hechos reales.
  11. Un libro de la literatura nórdica (pero que no sea una novela negra).
  12. Un libro escrito en una lengua con otro alfabeto.
  13. Un libro de un autor que murió el año que tú naciste (y si puede ser año y mes, aún mejor).
  14. Un clásico del siglo XIX.
  15. Un libro protagonizado por alguien de la tercera edad.
  16. Una novela de formación (o bildungsroman).
  17. Un one hit wonder (es decir libros de gran éxito, pero cuyo autor no escribió nada más, o el resto de obras apenas se conocen).
  18. Un libro publicado por una editorial de tu región.
  19. Un libro que haya sido llevado a serie.
  20. Un libro ambientado en la edad media.
  21. Una novela feel good.
  22. Un libro escrito por un autor con pseudónimo de otro sexo.
  23. Un libro  de un autor africano publicado en los últimos 10 años.
  24. Un libro protagonizado por un escritor.

En estas estaba yo cuando, por casualidad, me topé en Facebook con este reto de Elena y Leticia: 

"El año pasado hicimos el reto "12 meses, 12 libros". Este año lo volvemos a hacer, pero es nuestro propio reto (más sencillito). Invitamos a todos a participar porque, ¿qué son 12 libros en un año?"

Un libro...
Enero: Recomendado por un amigo
Febrero: de fantasía
Marzo: escrito por un autor/a español/a
Abril: que sea un bestseller
Mayo: con un nombre (o apellido) en el título
Junio: de 300 páginas o menos
Julio: ambientado en el futuro
Agosto: ambientado en España
Septiembre: que ya hayas leído
Octubre: histórico
Noviembre: de amor
Diciembre: de tu infancia

Y... me pareció tan interesante que pensé... Bueno, 12 no son nada. Incluso lo puedo combinar con el otro, ¿no? Porque 36 tampoco es tanto, si me organizo medio bien...
Pero como no me vale una cosa sencillita, lo voy a aderezar un poco, porque hace tiempo que barrunto celebrar... 

El año de los tochos. 
Sí, porque yo lo valgo. Intentar leer todos los tochos posibles, así, a degüello. No pensaba un número mínimo de páginas, más bien era una idea de golpe de vista, de ir a la estantería y coger al más curvy, al que destacara por su anchura de lomo y espléndido peso. 

Así pues... Este año 2017 hago triple reto con tirabuzón. Mi idea inicial es cubrir todos los puntos de los dos retos, cuidando de que un porcentaje significativo de esos 36 libros sean tochos. 

Me reservo el derecho a hacer estas dos posibles modificaciones: 
a) Convertirme en una jefaza auténtica y leerme los 36 de los dos retos más unos cuántos tochos para aderezar 
ó
b) aprovechar algún volumen como requisito para los dos retos si la cosa se pone cruda (por ejemplo, un libro que haya sido llevado a serie y de menos de 300 páginas....) Obviamente esta opción b es mucho más probable, dónde vamos a parar.

Así que, nada, aquí me tenéis, echada a la calle.... ¡A leer!

domingo, 1 de enero de 2017

Los libros de 2016

2016 ha sido un año duro para muchas cosas, y una de ellas ha sido la lectura. Desde que llevo un registro ordenado de lo que voy leyendo, no había tenido un año tan poco fructífero. No sólo he leído poco, he leído poco que me llene. Mi premisa para 2016 era leer sólo cosas que me apetecieran mucho, y no pude cumplirlo en todos los casos. Y tampoco acerté cuando lo hice... Mi pobre bagaje literario anual se reduce a esto:

1. "Cómo ser marido", de Tim Dowling. 
Quizá la culpa sea mía porque automáticamente me esperaba una versión masculina de "Cómo ser mujer". No lo es. Ni es igual de divertido, ni igual de lúcido (a mi ver) ni de profundo. Un par de anécdotas curiosas, un par de pensamientos interesantes y lo demás muy descartable. 
2. "El baile", de Irene Nemirovsky 
Tan breve que se esfuma como nada. Quizás hubiera sido mejor que perteneciera a una recopilación, porque se queda una con ganas de más. 
3. "Regreso a tu piel", de Luz Gabás 
Este no estaba deseando leerlo, me lo prestaron y... Para mí ha sido un horror. Insalvabale. Nefasto. Vamos, que no. Muy mal. Fatal. Infumable...¿sigo?

4. "Una moneda por tu suerte", de Sara Stockbridge. 
Entretenidísimo, bien tejido, con un punto apasionante y cargado de personajes con carisma. No sé si me hace querer más a la musa de Vivienne Westwood u odiarla; la jodía todo lo hace bien. No, lo tengo claro: la quiero aún más.
5. "El club de lectura de Jane Austen", de Karen Joy Fowler. 
Porque nunca tenemos bastante de Austen... Me encanta cómo cada capítulo, que correlaciona con  un mes cronológico y una novela, hace ese paralelismo magistral con las tramas de la autora y a la vez te trae miles de cosas de otros mundos. Desde ciencia ficción a perros de competición, de problemas matrimoniales a literarios... Al final del libro sigo sin saber quién es el narrador (detalle encantador), y además te deja una guía para debatir y reflexionar de lo más divertida. Menos mal que a veces sí acierto.
6. "Sunset Park", de Paul Auster 
Me estaba encantando. Lo idolatraba. A veces tenía que parar para que no me desconcertara tanto amor por cada párrafo. Pero llegó el final, y me lo echó todo por tierra. ¿Por qué, Zeus mío, por qué?¿ En qué estaba pensando este hombre?

7. "Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven", de Albert Espinosa 
Bueno, pues como todo lo de Espinosa. Trama pillada por los pelos, pero escrita con tanta dulzura y tantísimo amor por la vida que hay que tener el corazón de piedra para que no te llegue al menos un poquito. Después del trago amargo que me supuso acabar con Auster fue una buena medicina. 

8. "La venus de las pieles" de Leopold von Sacher-Masoch 
Un clásico que no me perdonaba no haber leído aún. De paso me vi toda la flimografía al respecto, incluída la versión cinematográfica de la obra de teatro de David Ives que hizo Polanski, y que como vuelta de tuerca le da mil patadas a Masoch (cosa, que, creo, le congratularía sobremanera). Aún con todo y con eso... me sigo quedando con la canción de la Velvet.
9. "Sanguinarius", de varios autores
Cuando una ya no sabe qué hacer. va a lo seguro: recopilatorio de vampiros clásicos. Lo de siempre, muchos relatos son relecturas, pero los colmillos siempre aportan placer al crujir de las páginas. Buena compilación, sin duda.
 
10. "Edenbrooke", de Julianne Donaldson.
Sencillo, naïf, y desastre como ambientación histórica por los cuatro costados, pero fluido y amable. Bien, sin más.
11."Las catacumbas de Salem" (comic), varios autores.
Distintos autores unen sus fuerazs sobre un mismo tema. Buen dibujo siempre, pero el guión es bastante irregular. Aún así, me quedo satisfecha de ver cómo se hacen cosas tan interesantes con el talento local.
12. "La Constelación del Perro", de Peter Heller. 
Una joya. Lo difícil es explicaros lo mucho que me gustó, y por qué, sin contaros demasiado. Sólo decir que si dudáis si leerlo o no, tenéis que dar el salto. Ya. Ahora.
13. "Tres mujeres", de Sylvia Plath
No sólo es la poesía de Sylvia, es la edición. Biligüe, preciosa, con unas ilustraciones inmejorables. El mejor libro del año. La mejor compra del año. Puro amor, pura vida, puro sentimiento.Un 10. 
 
14. "Una vacante imprevista", de J. K. Rowling. 
Pues como Rowling hizo un bien mayor enseñando a toda una generación a leer debía sentirse en deuda con el karma o algo y trae este tocho que te mata lentamente hachazo tras hachazo. Ahorraros el tiempo y las energías: no compensa. Un auténtico dolor.
15. "Cosas raras que se oyen en las librerías", de Jen Campbell 
Un saldo del cajón de segunda mano del Celsius para hacer de cortante. Divertido, ligero y sin pretensiones. el equivalente literario a un sorbete de cava, sin más.
16. "La nueva vida de Miss Bennet", de Colleen McCullough 
No, no todo lo que tenga que ver con Jane Austen vale la pena. Una visita al futuro de la familia de Longbourn. Un pastiche sin orden ni concierto, con personajes inconsistentes que cambian mágicamente de un capítulo a otro para sostener una trama nada creíble. Poco tiene que salvar.  
 
17. "Noche de relatos", de varios autores
Era verano y quería algo sin mucha complicación para la playa. Lástima que ningún relato se salvaba. Totalmente insustancial.
18. "Con pecado concebido", de Sergi Escolano 
Ahora sí, algo sin complicación que al menos tenía gracia. Humor sencillo, sin más. Eso sí, el autor es más majo que las pesetas, y no me arrepiento de habérselo comprado en persona. Gracias por la firma, Sergi.
19. "Cosecha", de Jim Crace.
Le había echado el ojo hacía meses, y al final la compré. Me la recomendó el propio editor, y todo lo que dijo es verdad: es hermosa, lírica y terrible. Una auténtica maravilla.
20. "Vampiros", de John Steakley. 
Quería un viaje con chupa de cuero con Jack Crow, y lo tuve. La única pega es haber visto antes la peli y no conseguir salirme de la imagen de James Woods. Una road movie hecha novela, con arena del desierto, sangre y rock and roll. 
21. "Sarah's scribbles", de Sarah Anderson. 
Mi regalo de cumple. Sigo a Sarah porque parece que dibuja para mí. Darme el atracón ha sido una gozada. Lo único, que mi tira favorita no está. Esperaré ansiosa al segundo volumen. (esperando que no sea el p.. efecto Everdream)
22. "El gran libro de las criaturas de Harry Potter", por Jody Revenson.
Otro regalo de cumple. Una edición de lujo, preciosa, cargada de fotos y con mucha información interesante sobre la imaginería de la película. Precioso.
23. "La muerte no es un juego de niños". de Alan Bradley. 
Como heroína Flavia es un auténtico dulce. Su humor, sus reflexiones y observaciones, todo su mundo es una pasada. Y de nuevo la trama trae un misterio jugoso, bien planteado, con un final satisfactorio. Más horas en el laboratorio con Flavia, por favor.
24. "A mi no me parece", de Eva Rodriguez-Alegría, Felix Ruiz y Jose Luis Perez. 
Libro "técnico", un buen manual sobre altas capacidades. Muy ameno y bien escrito incluso para profanos, aunque hay un capítulo que creo que les ha quedado farragoso. Aún así, muy recomendable para una buena panorámica. 

25. "Yo, bruja" de Isidora Chacón.
Sólo una cosa. No te fíes de la gente que cree que sabe lo que te gusta por ver cuatro reseñas que has hecho una web. Es como hacerle caso a las recomendaciones de youtube, aciertan menos que Carrie Bradshow en Masterchef.
26. "El Proyecto Esposa", de Graeme Simsion.
Me recordó enormemente a "El misterioso incidente del perro a medianoche". Adoro a esos autores que son capaces de meterte en la mente de una persona poco convencional y conseguir que en la vuelta a tu mundo los eches tanto de menos. Divertido, inteligente y entrañable.
27. "La cuarta señal", de Jose Carlos Somoza.
No es sólo ciencia-ficción, es esa capacidad de hacerte reflexionar sobre la sociedad, sobre el mundo virtual, la tecnología, la música y el amor. Es un Big Bach. La explosión de un nuevo mundo con una banda sonora inmejorable.
28. "Frankenstein educador", de Philippe Meirieu.
Tiene dos partes muy diferenciadas: la primera es una reflexión casi literaria sobre grandes obras de la literatura que plantean una forma de evolucionar un personaje en el mundo. Totalmente fascinante y deliciosa.  La segunda es una reflexión sobre la educación. Podría resumirse (de hecho debería ser así) en un par de páginas. Paja y más paja que la hace farragosa. Y, aunque suena fatal, tengo una crítica clarísima que hacerle: es demasiado francés.

29. "El gran libro de los enigmas", de Fabrice Mazza
Una edición muy bonita de una recopilación de acertijos, anagramas y puzzles varios. Cumple su función, entretiene y te hace pensar. Como todas estas cosas, a los cinco minutos, lo has olvidado todo.
30. "Las Brigadas Fantasma", de John Scalzi.
Una muy buena manera de terminar el año. Ácida, reflexiva, trepidante, con su parte bélica y su parte filosófica, un novelón de sci-fi de los buenos. Lo tiene todo. (Hasta un shortcut fugaz: Frankenstein meets Scalzi. Tiene su parte de reflexión sobre Frankenstein, Hal de 2001, y otros personajes que analizaba Meirieu. La educación y las razas alienígenas se dan la mano. Mira qué bonico, oye)
 
 
Y ahora...
Empiezo 2017 con un enfoque diferente y muchas ganas de leer. 
¡Deseadme suerte!